Los áridos para construcción son productos indispensable en este sector. Por eso, como especialistas en la materia, en este artículo te faciltamos una guía al detalle sobre este material. Te explicamos qué es exactamente, sus diferentes tipos y para qué solemos emplearlo.
Qué son los áridos
Para empezar, debemos responder a la pregunta principal: qué son los áridos exactamente. Estos materiales están realizados a base de arena, grava y roca en fragmentos. Se conocen popularmente con gravilla, arena, etc.
Como dato curioso, quizás desconozcas que es la segunda materia prima más consumida después del agua. En el ámbito de la construcción constituyen uno de los pilares de la actividad, ya que los utilizamos tanto en edificaciones como en infraestructuras.
Los diferentes tipos de áridos
¿Qué tipos de áridos existen? Lo primero es saber que los áridos se usan para realizar morteros, hormigones, aglomerados, rellenos… Pero dependiendo del origen que tengan se pueden clasificar en 3 grupos diferentes. A continuación, los describimos para que sepas cuál es cada uno de ellos:
- Áridos naturales: Son aquellos que se extraen de yacimientos geológicos. Se pueden separar en dos grupos: los granulares de naturaleza silícea y los de machaqueo de naturaleza rocosa.
- Áridos artificiales: Son el resultado del tratamiento que reciben los residuos de otras industrias.
- Áridos reciclados: Son los que provienen del tratamiento de los residuos de construcción y demolición. Algo muy común en este grupo es que se obtengan del derribo de edificaciones.
Los usos de los áridos en la construcción
Seguro que te interesan conocer los usos de los áridos en la construcción y, para eso, estamos aquí. En este apartado vamos a analizar los usos principales de este material tan popular en el sector de la construcción:
- Hormigones y morteros: Para pavimentos, cimientos, pilares, revestimientos, aceras, tuberías, etc.
- Carreteras: Se utilizan para crear aparcamientos, autovías y aglomerados.
- Escolleras: Están destinados a hacer muelles y puertos.
- Construcción de vías férreas.
Cómo elegir el mejor árido para cada proyecto
La elección de áridos para proyectos de obra puede ser algo complicada, dado que cada uno de ellos presenta unos rasgos diferenciales que decantan uso para determinadas situaciones. Estos son los tipos más comunes dentro de la construcción:
- Arena: Suele usarse mezclada con cemento para unir ladrillos o tabiques. Además, es fundamental para la fabricación de hormigón. La hay fina, gruesa y de miga.
- Grava: Todos la conocemos por el nombre de gravilla, es muy común en la construcción. Consta de tres grosores. Fina, para aceras y adoquines. Media, para rellenar drenajes y suelos y gruesa, para soportar peso como material de relleno.
- Zahorras.
- Piedras de escollera: Para muros de contención y protección.
Pero, ¿Cómo elegir la mejor para cada proyecto? Conviene tener en cuenta para qué se va a utilizar. En función de cuál sea esta elección logramos combinaciones que pueden ofrecerte un menor peso o un mayor aislamiento. Por tanto, debes valorar este aspecto atendiendo al tipo de obra que desees realizar.
Por otro lado, es importante analizar la resistencia. Por ejemplo, la arena que contiene mucho sílice es idónea para una mayor resistencia. Al aunar gravilla, cemento y arena, obtenemos un hormigón ideal para cimentar. ¿Qué tipo de obra te interesa acometer? Contestando a esta pregunta identificarás el tipo de árido más indicado para tu propósito.
Cuál es el proceso de extracción
La extracción y procesamiento de áridos consta de diferentes pasos que hay que seguir ¿Quieres conocer cuáles son? Perfecto, te lo contamos a continuación.
Investigación y análisis
Por supuesto, lo primero que se debe hacer es encontrar un yacimiento que tenga este tipo de materiales. Después, analizar sus características para proceder a su explotación.
Diseño y puesta en marcha de la explotación
Antes de empezar a extraer los áridos es preciso disponer de un proyecto que pueda ser aprobado y autorizado por las administraciones competentes pertinentes. Dicho proyecto debe incluir un plan de restauración y un proyecto de explotación.
Extracción
La explotación está condicionada por el tipo de material del yacimiento. Hay dos tipos:
- Graveras: Se extraen de forma directa de la roca.
- Canteras: En este caso, es preciso llevar a cabo voladuras explosivas, ya que se trata de macizos rocosos y hay que fragmentarlos para poder recogerlos.
Transporte
Aparte de la extracción, es necesario que la explotación cuente con vehículos de grandes dimensiones que puedan transportar los áridos hasta la planta en la que recibirán sus correspondientes tratamientos.
Tratamiento y almacenamiento
Este proceso automático se basa en la limpieza, triturado y clasificación de los materiales. Después, se cargan en el camión y se procede a transportarlos.
Restauración
La ley exige que mientras se está explotando el yacimiento, de forma paralela, se vaya rehabilitando.
Ahora ya conoces cuáles son los tipos de áridos para construcción que se pueden elegir y cuáles son sus principales aplicaciones. Estar informados de las particularidades de estos materiales de construcción áridos ayuda a las empresas a optar por los idóneos antes de empezar cada proyecto ¿Tienes dudas? No te preocupes, contáctanos sin compromiso y te asesoraremos de forma personalizada.




