Elegir el aislamiento térmico, los materiales y la maquinaria para una obra no es tarea sencilla. Una pequeña equivocación hará que se den retrasos, algo que también provocará un aumento de los costes. Para que no cometas estos y otros errores, nada mejor que sepas en qué fijarte y que hagas una buena selección en función de tus necesidades.
¿Cómo seleccionar la maquinaria en un proyecto de movimiento de tierra?
Planificar a fondo un proyecto de movimiento de tierras es esencial para que sea un éxito. Una de las partes más importantes es la elección de las máquinas, que se llevará a cabo atendiendo a las particularidades del terreno, las actividades que se vayan a realizar o el presupuesto disponible, por poner algunos ejemplos. Así que, para que no acabes con más de las que vas a necesitar, presta atención a los siguientes criterios.
Necesidades de la obra
Es importante determinar los requisitos específicos de la actuación, como la clase de terreno o su extensión. En función de las características existentes, tendrás que elegir entre una máquina u otra para llevar a cabo los trabajos de manera satisfactoria. Por ejemplo, si se van a cavar zanjas, una excavadora es la mejor solución, pero también la puedes usar para otras tareas dada la versatilidad que te ofrece.
Escala de los trabajos
La escala influye en el número y el tipo de máquinas que vas a necesitar. Para no que no sufras contratiempos, tienes que efectuar una estimación general basada en el tamaño de la obra. Por regla general, cuanto más extenso sea el terreno, más cantidad y variedad de vehículos tendrás que utilizar. Ocurrirá lo contrario en las parcelas de menores dimensiones.
Eficiencia y productividad
Son dos claves que no debes olvidar, pues son decisivas para que el proyecto se termine en la fecha marcada y dentro del presupuesto. Hay que usarlos como criterios para la selección, ya que te ayudarán a efectuar los ajustes que estimes convenientes. Por ejemplo, si se van a mover grandes volúmenes de tierra, quizás un volquete sea más rápido que un camión convencional a la hora de realizar esta tarea.
Sin embargo, el coste del uso de los vehículos debe tenerse en cuenta para mantener una adecuada eficiencia. No se trata solo de reducir los tiempos al mínimo, sino que también hay que prestar atención a los fondos disponibles. Quizás el volquete garantice mayor productividad, pero su coste por hora puede ser demasiado alto. Ante situaciones como la descrita, habrá que hacer las valoraciones pertinentes para no gastar de más.
Acceso al sitio de la obra
Como es lógico, si el tamaño de la entrada solo es apto para máquinas pequeñas, tendrás que actuar en consecuencia. Esto supone que quizás tu mejor opción sea un dispositivo de unas dimensiones reducidas, maniobrable y versátil para que pueda desarrollar diferentes tareas. Además, debe ser sencillo de transportar hasta el lugar donde lo tienes que usar.
También es posible optar por varios métodos para llevar o introducir la maquinaria, siempre que se adecúen a las características de la entrada y se ajusten al dinero que hayas establecido.
El presupuesto
Los fondos asignados a los trabajos son fundamentales, tanto que el resto de los criterios tienen que supeditarse a este para ajustar al máximo la selección. Piensa que, por ejemplo, la cantidad asignada marcará la diferencia entre elegir un tipo u otro de excavadora por la disparidad de precios. Asimismo, se tendrán en cuenta los diferentes costes de la actividad, desde los materiales de construcción hasta el combustible.
Como ocurre con otros factores, disponer de más o menos dinero afectará de forma directa a lo que puedes hacer. Es decir, si no hay mucho, no tiene sentido gastarlo en un vehículo que sea caro y que, por tanto, reste recursos para alquilar o comprar otro que también sea necesario. Lo ideal es buscar el equilibrio para poder llevar a cabo los trabajos de manera eficiente y eficaz.
Plazos
Es otro criterio de gran importancia que determinará la elección de la maquinaria más conveniente. Cuando los plazos sean cortos, debes optar por la que garantice rapidez y agilidad, ya que favorecerá un movimiento de tierras ágil en todo momento, desde su retirada hasta su carga.
Ocurre lo contrario cuando los plazos son mayores. En trabajos así, dispones de suficiente tiempo como para emplear varios tipos de máquinas diferentes para desarrollar unas actividades detalladas y de calidad. Eso sí, sigue siendo indispensable realizar los ajustes pertinentes para no gastar más de lo necesario.
Desde el aislamiento térmico a la selección de maquinaria, ten en cuenta los factores que acabas de leer. Gracias a ellos, conseguirás el equipo adecuado en función de tu situación particular. Lograrás acabar el proyecto sin retrasos y con un coste dentro de los límites marcados, dos objetivos que siempre se deben perseguir.




